ALMA DESVALIDA
Después de los rompimientos, uno ya empieza a ser hábil y capaz de entender
Que, los <te amo con toda mi vida o fuerzas>, son solo trucos de vandalismo premeditados
Y efectuados por el simple fin de desmembrar todo aquello que concuerde con sentimiento.
En primera instancia, ya no valen las pretensiones de camuflar las ganas de respirar
O el propósito diario de levantarse, por la ficticia creencia de ser o
Tener un alguien que inspire a hacer lo que anteriormente se hacía, sin emoción alguna,
Por inercia, y con eficacia mejorada; luego, se es ya un ente ególatra
Experimentado y cualificado, para ser la mejor interpretación de persona presuntuosa,
Mañosa, y diestra, que en futuras ocasiones, no querrá, sino que, idealizará hacerlo, y
En tal momento, se creerá en lo que está en el regalo, más no,
En las manos de quién lo da; en sí, faltará calor, verso, beso, o querer querer, o
Disponer querer, o decidir empezar de nuevo a destrozarse por
Estimar esperanzas que francamente se sueltan todas,
Para que, finalmente, se piense que todo no puede dejar de ser tan espontaneo,
Ni que uno es el formal antagonista característico teatral de la omnipresente fatalidad
Que resulta de necesitar a algún fulano, para quererlo por encima de las posibilidades,
Hasta que rompa el alma desvalida.

Comentarios