CON CERTEZA

Con certeza, su amor me reprimía, era como un pegote muy espeso, en donde me atascaba, me volvía ira y él no lo comprendía.
Lo amaba tan en extremo del exceso, y nunca supe qué hacer.
Siempre creí no serle buena, más bien era una total desentendida. Hijaputa.
En vez de mostrarle, de darle todo aquello que me hacía sentir, que podría llenarle el alma con áspero amor, me lo guardaba y reservaba para mí, como en un sentido de reticencia.
Es algo que aún lo logro entender, su amor a mí me llegaba y llenaba fácil, comparado al mío. No le fluía en cantidad.
Lo traté mal más que muchas veces, porque precisamente, estaba en desespero, pero, lo quería más que a mi propio ser, y cuando se fue, mi vida se apagó, y mi frío amor, se calentó ahora al extrañarlo en estas 147 palabras.
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